Participación del CNS en Entrevista del Listín Diario

Para Eugenio Polanco, director del Instituto de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), la vulnerabilidad sísmica del país amerita una atención continua y no exclusivamente cuando ocurre un temblor que alarma a la sociedad dominicana o cuando alguna otra nación padece el embate de un gran terremoto.

“En el país se han hecho esfuerzos para reducir el nivel de riesgos, de un posible impacto, pero falta mucho por hacer”, precisó el experto en Sismología, quien exhorta a tratar el tema con mayor tenacidad para establecer en República Dominicana una cultura de prevención y de mitigación de desastres.

Polanco entiende que el desarrollo de cualquier país debe tomar en cuenta los riesgos con una mayor inversión de su presupuesto en esa área y la participación también del sector privado que posee la mayoría de las edificaciones, pues un sismo “en apenas segundos nos echa al suelo todo lo que nos ha costado una vida”.

Consideró que durante décadas el país ha creado riesgos mediante construcciones deficientes que no se pueden subsanar en poco tiempo.

“Se ha construido durante años sin tomar en cuenta el problema sísmico. Ahora tenemos el problema y queremos resolverlo, pero no podemos resolverlo de golpe porque implica muchos recursos”.

El Instituto de Sismología cuenta con 50 estaciones de monitoreo a escala nacional, 23 sísmicas y 27 acelerográficas usadas para obtener información valiosa que permita mejorar la prevención, mitigación y alerta frente a eventos sísmicos.

La entidad tiene un presupuesto cercano a RD$60 millones que se agota mayormente en personal con servicio las 24 horas del día y mantenimiento de equipos, pero ha logrado con sus escasos recursos y el apoyo de la UASD capacitar técnicos de alto nivel.

Tiene la necesidad de vehículos para fortalecer la labor de monitoreo, adquirir nuevos equipos y repuestos para mantener una red que Polanco considera una de las más densas del Caribe.

Polanco llamó a superar la histórica insensibilidad con el tema sísmico y su advertencia no puede ser más clara: “Si observamos los barrios en Santo Domingo, como vive la gente, el día en que ocurra un gran sismo, no se sabe lo que pasará”.